La mezquita se localiza en la parte más oriental de la meseta superior, en una zona de fuerte pendiente. Se trata de uno de los principales edificios del asentamiento, ubicado junto al antiguo acceso principal, donde se practicaría el culto religioso, siendo, además, un centro difusor de ideas y de islamización.
Ofrece planta rectangular, destacando la sólida construcción de la qibla, el muro principal del edificio orientado hacia el sureste. En él se abre el acceso principal y se adosan sendos oratorios, el más occidental, desmantelado. El mihrab conservado presenta planta cuadrangular construida con un doble paramento, mientras que del occidental tan sólo resta la interrupción entre los diferentes tramos de la qibla. El edificio presentaría, pues, dos salas que ofrecen una planta de tendencia rectangular, constituyendo el área sacra o principal del edificio. Una de sus partes más características es la antesala, un reducido espacio de forma trapezoidal que presenta una singular disposición dentro del edificio, siendo una zona destinada al tránsito interno desde la sala este al patio, un espacio abierto situado al norte del área sacra, al que se llegaría descendiendo por una serie de escalones, que salvan una pronunciada pendiente. Al mismo tiempo, la antesala va a impedir la visualización directa del mihrab cuando se accede desde el patio, lo que suele relacionarse con la necesidad de proteger su condición sagrada.
Se trata de una de las mezquitas más antiguas conservadas en la provincia de Valencia, siendo un edificio cuyas características arquitectónicas lo relacionan directamente con las ofrecidas por algunos de los oratorios del complejo religioso de la Rábita de Guardamar del Segura (Alicante), fechados en un momento anterior al 944 d.C.
A pesar de desconocer la ubicación del cementerio, en la zona del patio se documentó una pequeña área funeraria donde se identificaron dos sepulturas, una de ellas doble. La datación radiocarbónica de uno de los cadáveres nos sitúa este enterramiento entre el siglo VIII y finales del IX d.C.
En el entorno de la mezquita –Sector B-, se distribuyen cuatro departamentos exentos, tres de ellos abiertos hacia un espacio comunal o plaza, que se destinarían a los servicios derivados de los actos religiosos. En este sentido destaca el departamento localizado al sur de este espacio (B4), de cuya esquina sureste sale un estrecho canalillo tallado en la roca que atraviesa el muro meridional de la habitación en dirección sur, desaguando en una cubeta rupestre, de tendencia cuadrangular, lo que podría evidenciar la existencia de una letrina en su interior, que habría de facilitar la realización de ciertos actos de purificación menor, siendo un servicio imprescindible, destinado a la higiene, que suele localizarse en las inmediaciones de este tipo de edificio religioso.