El Molónpresenta durante su etapa plena un urbanismo complejo, con una zona residencial estructurada en torno a una calle central, con las viviendas localizadas a ambos lados de la misma, ocupando la zona alta del poblado, y un ámbito donde se desarrollarían actividades de transformación de alimentos organizada alrededor de una gran cisterna, en el extremo oriental del mismo. Esta organización resulta característica del área levantina y del noreste del mundo ibérico, así como del ámbito celtibérico, con viviendas de planta rectangular adosadas a la cara interna de la muralla, dando sus puertas a las calles o espacios interiores.
La información más completa la proporciona la zona oriental de la muela (Sector C), donde se han individualizado diversos departamentos rectangulares de muros medianiles dispuestos en torno a la gran cisterna que ocupa el centro de este espacio.
Hay que destacar, por su conservación y características, la estancia denominada C1. Se trata de un departamento semisubterráneo, al encontrarse el suelo a un nivel inferior al de la calle localizada hacia el este. Presentaría posiblemente un altillo, toda vez que, embutidos en los muros, se situaban un total de seis postes. En su parte norte, se identificó una plataforma, ligeramente inclinada hacia el este. Ésta quedaba delimitada por un murete de mampostería, por detrás del que discurría un estrecho canalillo que desaguaría en una cubeta, todo ello de yeso, localizada junto al muro oriental. Además, se identificó parte de un banco situado justo enfrente, adosado al muro oeste, elementos que permiten interpretar este departamento como un lagar. El pisado de la uva se efectuaría en la plataforma, posiblemente cubierta por tablas de madera, que permitirían que el mosto se filtrara y, dada su inclinación, vertiera hacia la cubeta, de unos 60 litros de capacidad, situada a una cota inferior, donde se decantaría. Dado su pequeño tamaño, el mosto se traspasaría directamente a los contenedores, donde fermentaría. Esta instalación cambió su funcionalidad posteriormente, desmantelándose la mayoría de los elementos, mientras que la cubeta albergaría un enterramiento infantil doble, cubierto por el nivel de suelo correspondiente a la ocupación más reciente de la estancia.
Hacia el este, se adosa a su parte trasera otra estancia rectangular de reducidas dimensiones (C2), en cuyo interior tan sólo aparece un banco corrido, que se adosa al muro este y a la mitad oriental del sur, abriéndose en este último un vano. Su proximidad a los accesos secundarios -poterna y portillo- (C3) y a las defensas de la zona, junto a sus reducidas dimensiones, permiten su interpretación, quizás, como un cuerpo de guardia.
Adosado e integrado a la muralla este, está el departamento C6, constituido por dos estancias diferenciadas a partir de un muro medianero. La principal conserva los restos de un basamento central para la sustentación de un poste y un banco adosado al muro norte. Por su parte la estancia situada hacia el sur presenta los restos de un suelo enlosado, característica que permite interpretarlo como un espacio destinado a almacén o establo.
El espacio hoy visible corresponde a la etapa más avanzada del yacimiento (ss. IV-I a.C.), coincidiendo con una importante remodelación del poblado, aunque se han detectado, bajo las edificios y la zona de acceso, restos de las ocupaciones precedentes, que se remontan al siglo VII a.C.