Saltar apartados

CIMAR y UA estudian zonas de protección marinas en la costa de Líbano para el Proyecto Europeo MedMPAnet

Organismos como la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza proponen, al menos, un 20% de la costa se conserve como áreas marinas protegidas

Esponja 'candelabro' (Axinella dissimilis) en Nakoura a -17m de profundidad

 

Alicante, 17 de febrero de 2014

El Centro de Investigación Marina de Santa Pola (CIMAR) y el Departamento de Ciencias del Mar y Biología Aplicada de la Universidad de Alicante han elaborado un mapa de áreas marinas protegidas en la costa de Líbano. Las campañas (2012 y 2013) forman parte del Proyecto Europeo MedMPAnet, que ha finalizado en diciembre de 2013 y se presenta a finales de febrero próximo al Ministerio de Medio Ambiente del Líbano. Dentro de cada una de estas áreas, los investigadores establecen tres zonas con diferente grado de protección (protección integral, amortiguación, múltiple-uso), con usos distintos según dicho grado de conservación. El modelo aplicado aquí ha servido para el establecimiento de otras reservas marinas mediterráneas. El resultado es la demarcación de las zonas con un diferente grado de protección.

La experiencia de este equipo en áreas marinas protegidas mediterráneas, es la que ha posibilitado trabajar ahora en Líbano, donde han aplicado el mismo modelo que ya emplearon para la Isla de Tabarca (Alicante) en la conservación y protección del medio marino, con una explotación racional de los recursos.

El coordinador y director científico del CIMAR, Alfonso Ramos Esplá, quien es a su vez catedrático de Ciencias del Mar y Biología Aplicada de la Universidad de Alicante, ha liderado este Proyecto Europeo en el Líbano. Argelia, Montenegro, Marruecos, Turquía y Líbano son los países que lo integran, mientras que, por su experiencia en áreas marinas protegidas, España, Italia y Francia están implicadas en la investigación y en la ordenación de las mismas. El proyecto, que ha contado con la participación de los profesores del Departamento de Ciencias del Mar y Biología Aplicada de la Universidad de Alicante, Carlos Valle y Aitor Forcada, comenzó en 2012 en la zona norte y centro del Líbano (Enfeh-Ras Chekaa y Raoucheh en Beirut), y en el año pasado han realizado la segunda campaña en la zona sur del mismo país, entre Sidón y la frontera con Israel. El proyecto contempla el estudio del ambiente marino, su flora y fauna, los recursos pesqueros y la posible declaración de áreas marinas protegidas.

Líbano es un país pequeño y bastante industrializado, con la longitud de costa de unos 250 kilómetros, similar a Alicante. No obstante, aún conserva áreas marinas poco alteradas. La costa del país es un laboratorio natural de lo que pueda acontecer en el Mediterráneo en el futuro, asegura Ramos, que califica la zona como “interesante” y muy frágil. El equipo científico ha comprobando la existencia de invasión de especies exóticas procedentes del Mar Rojo y el efecto del calentamiento global hasta 40 metros de profundidad.

El resultado del grupo de trabajo tras su visita a cinco sitios (Nakoura, Tiro, Sidón, Raoucheh, Ras Chekaa y Enfeh), ha sido la designación de dos de ellos (Nakoura y Ras Chekaa) con la categoría de área marina protegida, dentro de los cuales se distribuyen tres zonas con diferente grado de protección. Estas tres zonas son una reserva integral o zona de protección total; la segunda es zona de amortiguación de la anterior, en la que se permitan determinados usos de bajo impacto, como son la pesca artesanal y el ecoturismo; y una tercera zona más amplia, que llaman de múltiples usos y en donde se permite gran parte de las actividades que se realizan en la costa, pero con una ordenación del litoral, y evitando – en lo posible – el impacto humano sobre el litoral.

Siguiendo el mismo modelo, los investigadores han delimitado Enfeh y Tiro como áreas con zonas de amortiguación y múltiple uso, y una última (Sidón) únicamente con un plan integrado de la costa. Además, proponen como Monumento Natural las formaciones rocosas y cuevas de Raoucheh.

El presente trabajo nace de la “Estrategia del Líbano para Áreas Marinas Protegidas” (2010), programa del Gobierno del Líbano para integrarse en este Proyecto Europeo MedMPAnet, del que son beneficiarios los países mediterráneos ribereños Albania, Argelia, Bosnia y Herzegovina, Croacia, Egipto, Líbano, Libia, Marruecos, Montenegro, Líbano, Túnez y Turquía. Participan el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), a través del Plan de Acción para el Mediterráneo, con el Centro Regional de Áreas Marinas Protegidas (RAC/SPA), además de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Los organismos que colaboran del Líbano son el Ministerio de Medio Ambiente, el Centro de Nacional de Investigación Marina (CNRS), que ha facilitado el barco oceanográfico “Cana”, y la Universidad Libanesa.

 

Necesidad de protección

Mantener la pesca y la biodiversidad marina, junto con el uso sostenible de los recursos, el equilibrio ambiental, y posibilitar la educación ambiental marina y el disfrute de un medio marino no alterado son las razones argumentadas para la creación de estas áreas marinas protegidas.

Defender una pesca selectiva en la zona permite la continuidad de las futuras generaciones, motivo que justifica la necesidad de conservar el patrimonio natural y cultural. La delimitación de estos espacios marinos protegidos logra su continuidad. Para ello, es vital proteger estas zonas que aún no están muy impactadas por el hombre. Preservando estas áreas se consigue proteger la reproducción de los organismos marinos (peces, invertebrados, vegetales). A su vez, estos individuos en forma de larvas, juveniles y adultos, son exportados al exterior de las reservas y repueblan las zonas explotadas por la pesca. <<Si tú mantienes una zona, protegiendo a los reproductores y juveniles, tienes garantizada la exportación de biomasa al exterior, que puede ser lógicamente pescada>>, garantiza Ramos. <<Estas zonas de reserva marinas actúan como reservorios de reproductores y juveniles, al mismo tiempo que se protegen los hábitats marinos>>, afirma el científico.

Junto a las especies de interés pesquero conviven otras denominadas vulnerables, pero que la gente suele coger, como es el caso - entre otros - del caballito de mar, la caracola tritón y la nacra. La delimitación de las zonas marinas protegidas permite que se puedan exportar al exterior de esa zona, y su supervivencia es imprescindible para que se pueda mantener el equilibrio ambiental.

Por último, la educación ambiental y el disfrute del medio marino es otra faceta de la conservación. Todo lo anterior hace que el hombre esté obligado a proteger y conservar la naturaleza. <<Se pretende que, al menos, un 20% de la costa esté conservado por áreas marinas protegidas. Esto ha sido propuesto por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y otros foros internacionales>>, señala Ramos.

Imágenes:

Fotografías cedidas por Alfonso Ramos. Corresponden a las zonas del Líbano muestreadas en 2012 y 2013, dentro del Proyecto MedMPAnet.

 

Colonia del hidrozoo del mar Rojo (Macrorhynchia philippina), en Nakoura a -5m de profundidad Esponja 'candelabro' (Axinella polypoides) en Nakoura a -23m de profundidad

Actualidad Universitaria


Universidad de Alicante
Carretera de San Vicente del Raspeig s/n
03690 San Vicente del Raspeig
Alicante (Spain)

Tel: (+34) 96 590 3400

Fax: (+34) 96 590 3464

Para más información: informacio@ua.es, y para temas relacionados con este servidor Web: webmaster@ua.es

Carretera San Vicente del Raspeig s/n - 03690 San Vicente del Raspeig - Alicante - Tel. 96 590 3400 - Fax 96 590 3464