Nuevo escudo - Universidad de Alicante.gif (1203 bytes)                                                                       Memoria del Curso Académico 1997-1998

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Memoria del Curso Académico 1997-1998

Presentación
 
 

1. EL DESARROLLO DE UN CAMPUS
 
 
 
 

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Campus de San Vicente, junio de 1998




    A continuación se reproduce el capítulo III de la obra Universidad: Utopías y Realidades. Universidad de Alicante, 1994-1997, de D. Andrés Pedreño Muñoz, publicado en 1998.
 
 

EL DESARROLLO DE UN CAMPUS




Metodología

La filosofía de diseño

Las "Guías de Diseño"

Breve apunte de una historia reciente

Lo que queda para el futuro
 
 

    Quizás este sea uno de los mejores logros de la Universidad de Alicante, sin desmerecer otros muchos. En muy pocos años se ha conseguido un atractivo campus donde la funcionalidad de la docencia e investigación está bastante bien resuelta, se insertan de forma equilibrada servicios comunes, existe una generosa previsión de espacios dedicados a extensión universitaria (deporte, cultura...) y la concepción urbanística pondera la peatonalización y zonas verdes sobre el tráfico rodado. En conjunto, se alcanzó el objetivo de un espacio universitario "creativo" en el que la mayoría soñamos cuando pensamos en el lugar en el que nos gustaría encontrarnos para desarrollar nuestro trabajo o estudio.
 
 

    La selección inicial para una ubicación del campus universitario no fue muy acertada. El paraje del "Pla de la Cova" presentaba un panorama desolador: se reducía a un erial cercano a una empresa cementera, donde el Ejército del Aire había dejado libres unos barracones y algunos terrenos que correspondían al Aeródromo. Los comienzos fueron difíciles y sólo la sensatez y fe de mis antecesores permitió superar unos obstáculos de los que, si doy menor cuenta, es debido a mi mayor desconocimiento sobre los que, más recientemente, sí he seguido muy de cerca. En su conjunto, el resultado final no ha sido fácil. El camino ha estado surcado de trabas, problemas, imprevistos... . Pero puede hablarse de una metodología de trabajo eficaz y, sobre todo de personas entusiastas que han desempeñado muy eficazmente su labor.
 
 

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Campus de San Vicente, 1978.

En la parte inferior de la imagen se puede apreciar el trazado de las pistas del antiguo aeródromo. 

El campus se reducía en esta fecha a los barracones de las instalaciones militares.




    Me voy a centrar, básicamente, en el periodo 1990-1997, años en los que se lleva a cabo una gran parte de la edificación y desarrollo urbanístico del campus, más del 60 por 100, del cual el 70 por ciento se desarrolla en apenas tres años, con el impulso de un plan de choque que permitió afrontar unas necesidades inmediatas derivadas del espectacular crecimiento de la demanda estudiantil.
 
 

    Uno de los primeros pasos fue, pues, la evaluación de las necesidades docentes, investigación, servicios y la planificación de las necesidades globales de suelo derivadas de una cuantificación de la demanda global de alumnos en la provincia de Alicante. Esta infraestructura básica del campus que se presentó a la Dirección General de Universidades recogía las necesidades inmediatas a cinco años vista, y especificaban con detalle las necesidades de inversiones en edificios y equipamientos. 
 
 

    Dadas las previsiones de crecimiento, se propuso a la Conselleria que el total de las inversiones deberían ejecutarse en un plazo máximo de cinco años, con vistas a dar respuesta a unas previsiones de expansión de la demanda muy fuertes y muy breves en el tiempo. A raíz de estos estudios fue cuando se planteó, por parte del equipo rectoral, la creación de una segunda universidad, siempre que desde la Administración se asumiera, tal como se nos indicaba, la necesidad de evitar la masificación. 
 
 

    Llevar a cabo un proyecto de inversiones en infraestructuras y equipamientos en un tiempo muy corto requiere mucha disciplina y una metodología de trabajo muy clara. Probablemente la suerte también se alió con nosotros. En todo caso, quizás tenga algún interés contar brevemente dicha metodología y la experiencia en cuestión. Primero, por su sencillez, originalidad y eficacia en los resultados y, segundo, por dejar constancia de problemas y experiencias que han debido superarse en este complejo mundo ligado a la construcción.
 
 

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Campus de San Vicente, 1985
 
 

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Facultad de Derecho, 1985

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Metodología

    Se tenía claro el objetivo final: alcanzar el atractivo y coherencia de aquellos campus americanos que deleitan y parecen concebidos para "atrapar" al visitante. Se carecían de los medios y recursos de los que disponen la mayor parte de las universidades americanas. Había mucha ilusión y entusiasmo y poco más para iniciar la tarea. 
 
 

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    Para empezar intuíamos que había que compatibilizar la coherencia de las previsiones, la existencia de un modelo claro y atractivo y una disciplina donde confluyeran seriedad y flexibilidad. Asimismo, existía predisposición a aprender de ciertos errores y sentar las bases para no incurrir nuevamente en ellos. Las iniciativas que se tomaron fueron las siguientes:

    -Elaboración del modelo básico de campus a través de unas Guías de Diseño. Dichas Guías adelantaban la metodología general de trabajo, las fases del mismo, los criterios de diseño y la estructuración fundamental del espacio universitario. Con más detalle me ocuparé de éstas más adelante.

    -Dimensionamiento real de las infraestructuras con memorias de necesidades muy ajustadas y discutidas con los usuarios, así como la aplicación de módulos específicos (recogidos en el Plan de Financiación de las Universidades Valencianas). Las memorias de necesidades se convierten, pues, en un método de trabajo muy intensivo y decisivo en la identificación de las demandas reales, previo a la elaboración del proyecto definitivo. Una vez llevado a cabo éste no se permite la introducción de ningún cambio, impidiendose a los colectivos afectados influencia alguna en el desarrollo de la obra.

    -Diversidad en la participación de ideas para la elaboración de los proyectos de arquitectura, dentro de un marco de unidad en la concepción del espacio urbanístico. Esto ha implicado una pluralidad de arquitecturas en el diseño de los diferentes edificios. Así, han sido diversos los métodos para la selección de los autores de diferentes proyectos: concursos proyecto-obra (Biblioteca Central, Aulario II, Centro de Tecnología Química, Institutos), concurso proyecto (Museo), encargos a arquitectos de prestigio, jóvenes arquitectos...

    -Asimismo se ha primado el mayor grado de definición en los proyectos, así como una tipología de edificación y diseño donde se incentiva la creatividad y originalidad, pero sujetas a límites presupuestarios muy estrictos.

    -El fortalecimiento de nuestros Pliegos de Licitación de obras, en el sentido de impedir los reformados (precios contradictorios), revisiones de precios y liquidaciones. Durante casi ya siete años la Universidad de Alicante ha contratado bajo el principio de "precio cerrado" o "precio llave en mano", sin admitir incrementos sobre el precio por el que se adjudicaba la obra en el concurso de licitación. Esta política, sobre las prácticas de años precedentes, ha supuesto un ahorro no inferior a 3.500 millones de pesetas, lo que ha permitido dos cosas: hacer viable lo planificado con el montante previsto y, más lejos, la asignación de "las bajas" de obras mayores para multitud de obras menores.

    -El seguimiento de una Comisión de Obras presidida por el Vicerrector de Infraestructuras y Servicios e integrada por el Gerente, Jefe de Gestión Económica, los técnicos de la Oficina de Planificación y Proyectos, de cuyos acuerdos se levanta acta y se revisan semanalmente las tareas asignadas a cada parte. El trabajo desarrollado por esta Comisión durante los tres últimos años ha sido realmente ejemplar y muy eficaz.
 
 
 

Tabla-resumen de los principales rasgos de la metodología
Instrumento
Objetivo
Resultados
Guías de Diseño Metodología y modelo de campus. Planificación efectiva, avance general de los resultados finales.
Memorias de necesidades Clara especificación de las necesidades reales. Evitan cambios y alteraciones costosas a los constructores. Se fija con precisión el montante final de inversiones.
Pluralidad de arquitecturas Participación y apertura de ideas. Multidiversidad. Coherencia global compatible con diversidad de estilos y concepciones de arquitecturas.
Definición de proyectos Impedir reformados, liquidaciones, imprevistos que encarezcan obras. Merecería la pena concebir proyectos flexibles con garantías de precio final.
Pliegos de licitación Reforzar la posición jurídica de la parte contratante (universidad). Resultados positivos ante una colaboración mayoritariamente receptiva de las empresas. Falla la Ley de Contratos del Estado.
Comisión de obras Plan de trabajo y seguimiento puntual y detallado del mismo. Básica en la solución y anticipación de los problemas.

 

    No puede decirse que el método haya sido muy sofisticado. Su éxito -puede calificarse así- está basado en la claridad de ideas, por una parte, y en el trabajo entusiasta de un grupo de personas que han desarrollado su trabajo con seriedad y eficacia, por otra. No obstante, quizás convendría volver sobre algunas ideas que nos han ayudado especialmente.
 
 

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La filosofía de diseño 
 
 

    La idea de que la utopía urbanística es posible se concibe cuando se visita un campus moderno, funcionalmente bien organizado, donde el diseño urbano, la arquitectura y la imagen general consiguen unos resultados de armonía y coherencia, difíciles de alcanzar sin una planificación previa. Sin duda, es difícil alcanzar la grandeza de aquellos campus donde la historia ha dejado huella. Sería imposible trasladar el ingente esfuerzo que representó ese espectacular patrimonio de Salamanca, Bolonia, Oxford y otras tantas joyas monumentales que causan nuestra más profunda admiración. Dichos campus son irrepetibles y es una auténtico privilegio preservarlos e impulsar su continuidad y recuperación.
 
 

    La alternativa quizás podríamos buscarla, como he dicho anteriormente, en la diversidad de los campus modernos americanos. Salvando las distancias presupuestarias, algunos podrían constituir un buen ejemplo de la filosofía y, sobre todo, de criterios que hay que seguir. Un atractivo hábitat, aparte del diseño, es una suma de multitud de cosas, a veces de pequeños detalles que en su conjunto alcanzan el resultado deseado. Intuitivamente pensamos que todo eso es caro. La cuestión era si, con las restricciones presupuestarias de las universidades españolas, la planificación, aquí, podía ser igualmente efectiva.
 
 

    La filosofía de diseño que finalmente asumió nuestro modelo de campus puede resumirse en los siguientes puntos:

    A) El protagonismo de los espacios docentes y de investigación, donde sus necesidades están configuradas dentro de un espacio ordenado y coherente y las diferentes actividades tratan de encontrar su funcionalidad de acuerdo con las distintas exigencias y objetivos.

    B) Un entorno de calidad y atractivo, base para actitudes innovadoras, para la convivencia y el encuentro cultural y científico. En definitiva un "hábitat" que invitara a vivir creativamente, a pasar el tiempo de forma atrayente en él. El equilibrio entre tranquilidad y actividad.

    C) Un espacio global, interrelacionado, rupturista con los "compartimentos cerrados" o islas (llámense Facultades, Departamentos o unidades administrativas). La necesidad de tomar conciencia de un espacio común que proporciona servicios y ofertas comunes, suscitado de un más estrecho contacto, de la colaboración científica e intercambio de ideas entre colectivos y disciplinas diferentes.

    D) Los espacios abiertos, las áreas peatonales y el diseño de las zonas verdes como mecanismos de interrelación entre las diferentes unidades administrativas, actividades docentes, investigación y extensión universitaria en general. En definitiva, como dirían los expertos, el protagonismo del espacio urbano frente a la alternativa de la arquitectura como determinante.

    E) Una oferta cultural en todas sus vertientes con una presencia incitadora a la participación mucho más activa de los colectivos universitarios en todas sus manifestaciones. Una ausencia relevante de ésta hubiera dejado en meros aspectos estéticos el diseño del campus.
 
 

    Como bien describe T. A. Gauines: "A felicitous plan delineates outdoor space in which buildings, fences, monuments, walkways, and plantings would be placed in well-proporcionated spaces that take the natural terrain into consideration". La combinación de conceptos de planificación urbanística con buena arquitectura, en un equilibrio para crear armonía, y el paisajismo se aproximan al loable objetivo de hacer de un campus "a work of art", en expresión de Gauines.
 
 

    La carencia de presupuesto para una arquitectura que represente un coste muy elevado -lo cual no garantiza que sea realmente buena-, quizás se haya convertido en nuestro caso en una ventaja, especialmente por que ha permitido poner énfasis en aspectos más viables, más sencillos. Visto con cierta retrospectiva, el campus de la Universidad de Alicante ha ganado atractivo por su peatonalización, los espacios abiertos y, muy especialmente, por su diseño paisajístico en el que la jardinería ha sido esencial. Todos estos aspectos aportan un resultado final grato, una atmósfera laboral agradable, pero reportan algunos costes iniciales a los usuarios que se resisten a abandonar algunos hábitos de vida y, en particular, la pereza por aparcar a cinco minutos de paseo respecto al lugar de destino.
 
 

    Sin duda la peatonalización da calidad estética al entorno, elimina una gran proporción de contaminación acústica y permite desarrollar un hábitat donde haya tranquilidad y concentración, y poder meditar y estudiar se hagan en un marco propicio. Hasta aquí la teoría, sin embargo, la práctica, al menos en sus primeros pasos, crea una gran contestación por parte de usuarios de vehículos dispuestos a no ceder ni un paso en la posibilidad de aparcar en la misma puerta del edificio donde desarrollan su actividad. Aun hoy, ya asumidas sus ventajas, se escuchan quejas aisladas.
 
 

    Los espacios abiertos también son decisivos para darle atractivo a un campus, el cual puede quedar fácilmente "ahogado", si abundan altas densidades y volumetrías. Sin embargo, preservar espacios abiertos puede hacerse cuando el coste de los terrenos es razonable. Una vez acotados los espacios destinados a edificación frente a la reserva de espacios abiertos, verdes... se producen presiones cuando hay limitaciones en su disponibilidad. En estos años ha habido propuestas o tentaciones para eliminar zonas verdes, aparcamientos o para incrementar las alturas de algún edificio. Es previsible que en el futuro estas presiones serán mayores.
 
 

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Bosque Ilustrado (fase final de plantación).




    La jardinería del campus, con muy pocos recursos, ha conseguido resultados muy notables, y hay que elevarla a categoría de diseño paisajístico. Se han debido vencer muchas dificultades. Entre éstas, una poco conocida: el subsuelo de todo el campus está cubierto de una gran piedra caliza que impide el crecimiento del arbolado. Pero la principal restricción, el agua, ha sido convertida en una ventaja para impulsar un ambicioso programa de investigación sobre desalinización. En la actualidad, agua propia, pudiendo alcanzar al autoabastecimiento en el caso de sequía extrema. Para ello se ha recurrido a un excelente programa de investigación, impulsado con Fondos europeos FEDER y dirigido por el del Agua y Medio Ambiente.
 
 

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Bosque ilustrado, junio de 1998.




    A pesar de estas desventajas, una cierta generosidad en la dotación de espacios verdes y el diseño paisajístico en un entorno que, como se ha dicho, se solía calificar como un "erial" con una muy escasa vegetación (a lo que había que añadir el efecto negativo de la contaminación ambiental de una cementera), han contribuido de forma decisiva a darle un atractivo especial a nuestro campus. Se da la paradoja de que estos inconvenientes han incrementado la sensibilidad en defensa "del verde" por parte de los diferentes colectivos universitarios. Aprovechando estos "activos", se han impulsado iniciativas de concienciación que han permitido, además, una potenciación de los recursos paisajísticos y naturales del campus. En este marco hay que situar la Campaña del Árbol, destinada a salvar arbolado amenazado por obras, sequía... a lo largo y ancho de la provincia. Como resultado de ésta se han plantado en el recinto universitario más de mil árboles de muy diferentes especies y tamaños. La campaña se inició con la donación de Su Majestad el Rey don Juan Carlos I de una sequoia que, pese a las dificultades de adaptación, mantiene una buena salud.
 
 

    Dentro de esta filosofía se han impulsado otras campañas encaminadas a la defensa del entorno medioambiental y una vida saludable -a través de la Semana de la Salud de nuestra Escuela de Enfermería-. Es el caso, por ejemplo, de las simpáticas y entusiastas actuaciones dirigidas a promocionar el uso de la "bici" como medio de transporte, poniendo en práctica ideas de bajo costo e imaginativas. Así, la demanda de un "carril bici" diseñado por expertos europeos, fue entregado al alcalde de la ciudad tras una marcha sobre ruedas que encabezaron Miguel Indurain y Perico Delgado. Posteriormente, se instalaron en el campus los aparcamientos para bicicletas, se entregaron cascos gratis a los usuarios de este medio de transporte y muy recientemente la Escuela de Enfermería gestionó la donación de ochenta "bici-campus" por parte de empresas comerciales para facilitar el desplazamiento de profesores, PAS y alumnos dentro del propio campus en las zonas reservadas para circulación peatonal.
 
 
 
 

Las Guías de Diseño. 
 
 

    El desarrollo de un Campus, si no es producto de la planificación, el diseño y el esmero en cuidar hasta de los pequeños detalles, difícilmente puede alcanzar un resultado donde la coherencia, el equilibrio y la armonía conformen un espacio atractivo para sus usuarios. Hacer un entorno de trabajo agradable para alumnos, PAS y profesores no era tarea fácil. Describo a continuación una parte de la metodología que se ha utilizado y que por su originalidad y utilidad bien merecen ser dignas de atención: las "Guías de Diseño".
 
 

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    Como referentes de la filosofía que subyace en ellas, las Guías parten del análisis de algunos conocidos campus universitarios norteamericanos de bien ganado prestigio (Stanford, Berkeley, North Carolina, Pennsylvania, Harvard, UCLA-Los Angeles...) que pudieran aportar fórmulas organizativas de interés, en relación con aspectos tales como: sistematización de las actividades docentes, áreas de investigación, espacios culturales... Asimismo, se ponderan criterios como los mencionados en el apartado anterior (importancia de los espacios abiertos, mobiliario urbano, jardinería, peatonalización, restricciones al tráfico, acceso y aparcamientos...).
 
 

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    A renglón seguido, las Guías efectúan un diagnóstico de la situación del campus en ese momento (diciembre de 1991), analizándolo desde diferentes planos (funcional, morfológico, imagen...), y se alcanzan algunas conclusiones que bien pueden ser ilustrativas de muchos de los problemas que origina un crecimiento no sujeto a planificación (falta de articulación de las fases de crecimiento habidas, heterogeneidad de la edificación existente, deterioro de áreas periféricas y bordes, difícil convivencia de los espacios tradicionales con el automóvil, aparcamientos indiscriminados, mobiliario externo diverso sin criterio unificador...).
 
 

    Del diagnóstico y estudio funcional del campus (accesos, recorridos principales, secundarios y terciarios, tramos conflictivos, funciones de la edificación, construcciones condicionantes, encrucijadas, lugares de encuentro al aire libre, áreas comunes de uso intensivo...), las Guías establecieron una tipología de los espacios ya desarrollados del campus, determinando tres áreas de actuación:
 
 

    -Áreas de interés ambiental con intervenciones puntuales. Se calificaba, así, el área ya urbanizada que comprendía el encuentro de la Facultad de Derecho con la Facultades de Ciencias, Filosofía y Letras y los antiguos pabellones militares destinados a servicios y algún centro (Escuela de Óptica). Las principales actuaciones propuestas se centraron en la peatonalización, urbanización y, en menor medida, en la reestructuración de la red viaria y aparcamientos.
 
 

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    -Áreas de imagen negativa con mayor grado de intervención. De este modo se entendían el entorno del antiguo edificio de la Escuela Politécnica, partes traseras de la Facultad de Ciencias y pabellones, el borde del campus con la carretera hacia la vecina San Vicente. El énfasis aquí se centraba fundamentalmente en la reestructuración de la red viaria y aparcamientos.
 
 

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    -Áreas susceptibles de albergar nuevos usos, o tratamientos diferentes. Comprendían los bordes con la autovía, el gran "brazo" de transición entre la zona antigua del Campus y la deexpansión y algunos espacios todavía susceptibles de albergar edificación (Nuevo Edificio de la Escuela Politécnica). Construcción, reestructuración vial y nueva configuración de espacios verdes fueron las propuestas determinantes en este apartado.
 
 

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    Las propuestas de actuación para estas zonas se realizaron, no obstante, desde una perspectiva global, incluyendo los terrenos de expansión del Campus (más de una tercera parte de la superficie total). El modelo final queda recogido a través de algunos planos en los que puede apreciarse la configuración básica del actual campus, dado que las desviaciones sobre los indicado en estas Guías han sido mínimas. La búsqueda de perspectivas visuales amplias con espacios abiertos y ejes que permiten un horizonte de secuencias visuales quedó reflejada en la primera propuesta. La prolongación de calles y viales del espacio antiguo del Campus, permite una riqueza y amplitud de los ejes viarios, únicamente interrumpida por "hitos" -embajadas, esculturas, mobiliario- o secuencias intencionadamente intercaladas. La apuesta por la peatonalización se concreta en una gran zona central donde se desarrolla casi la totalidad de la actividad universitaria (únicamente queda fuera de ella, la zona deportiva, el Área de Experimentación Industrial y el Bosque Ilustrado, aparte, naturalmente, de los aparcamientos). Asimismo resulta fácil comprobar el sencillo sistema propuesto para el tráfico rodado y la disposición perimetral de los estacionamientos. En la propuesta final, más completa,  es posible identificar aquellas áreas peatonales más representativas, la fuerte apuesta por los espacios verdes y abiertos, así como el equilibrio y armonía entre la edificabilidad propuesta y el resto del Campus.
 
 

    La parte restante de las Guías incluye un apartado más técnico dedicado a orientar de una forma flexible el diseño del Campus, así como un Plan de actuaciones a corto y medio plazo en cuatro fases. Todo ello se ha realizado en menos de seis años.
 
 

    La primera y segunda fase (1992-1994), coinciden básicamente con el diagnóstico del campus antiguo y se correspondían con los tres tipos de actuaciones propuestas al principio (urbanizaciones, peatonalización), saneamientos, mejoras y desarrollo de la jardinería...), y se llevaron a cabo en gran parte con fondos procedentes de "las bajas" de obras mayores realizadas durante esos años, gracias a la política de no reformados, liquidaciones o revisiones de precios, sin coste adicional, pues, de recursos públicos. La tercera y cuarta fase (1994-1997), hacen referencia básicamente a la ampliación del campus, financiada ya dentro del Plan Plurianual de la Comunidad Valenciana y cuya conclusión efectiva se ha llevado a cabo tal y como estaba previsto a mediados de 1997.
 
 

    En síntesis puede decirse que las Guías de Diseño han sido un instrumento flexible y útil, que ha permitido reflexionar y anticipar una idea clara sobre el tipo de modelo de campus al que aspirábamos. La rapidez y ritmo de ejecución de estos últimos años, el enorme crecimiento experimentado, hubiera hecho imposible integrar propuestas de arquitectura muy diferentes o encauzar las mismas dentro de la coherencia y armonía que deseábamos. 
 
 

    Es interesante dejar constancia de que se trata de un Plan que finalmente ha sido aplicado desde una perspectiva flexible, tal como en él mismo se recomendaba. En consecuencia, hay que hacer énfasis en la posibilidad real de pasar de la teoría a la práctica y que su aplicación, cuando la planificación es eficiente, resulta viable. Un instrumento, un método que, modestamente, creo muy exportable para otros proyectos de desarrollo de nuevos campus.
 
 
 
 

Breve apunte de una historia reciente
 
 

    Señalaré las condiciones de partida como punto de arranque. De las excelentes posibilidades que brinda Alicante para localizar su universidad -de las que hemos sido conscientes al llevar a cabo el estudio de localización para la ampliación de estudios universitarios en la provincia de Alicante-, se vino a elegir una de las más adversas: exigía cruzar toda la ciudad de Alicante si se accedía desde la mayor parte de la provincia, al lado de una cementera intrínsecamente contaminante (aunque con el paso del tiempo ha ido disminuyendo su efecto negativo), un erial donde la vegetación era muy débil y el arbolado muy difícil de implantar y, con todo mérito, la herencia de los pabellones del Ejercito del Aire con algunos de los terrenos del primer aeródromo de la provincia. Frente al mar, o en el eje Alicante-Elche, como alternativas, la localización en el Pla de la Cova no parecía la más atractiva, si bien, quizás en el momento en el que se decidió, primó ante todo la celeridad de su puesta en marcha, la viabilidad de los primeros pasos. Al lado, justo es decirlo, una sociedad alicantina entusiasta que apoyó en todas las esferas políticas, empresariales y sociales el nacimiento e impulso de su universidad. En los primeros años, toda la docencia se impartió en los pabellones militares, rápidamente habilitados, y las primeras construcciones fueron arrancadas a la Administración central con la experiencia, perseverancia y convicción de nuestro primer rector Antonio Gil Olcina.
 
 

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Junio de 1988

Antiguo hangar del aeródromo (años 30'), más tarde utilizado como garaje de autobuses.

Un trabajo de investigación del Departamento de Construcciones Arquitectónicas (véase el nº 2 de la revisa Saber) ha recogido la minuciosa descripción de toda su estructura y el procedimiento original de montaje. El carácter semiartesanal de la construcción ha provocado la admiración de los técnicos por la habilidad que requirió y la elegancia de su celosía de acero.

En la actualidad alberga un palmetum, jardín subtropical dedicado a palmeras.






    El problema de las comunicaciones fue con el tiempo resolviéndose con el trazado de la circunvalación de la ciudad que nos proporcionó un acceso privilegiado, aspecto que se completará próximamente con la intersección en las inmediaciones de otra autovía que unirá Alicante con su interior.
 
 

    Con el crecimiento que se auguraba, la urgente necesidad de acometer obras para ampliar infraestructuras, la improvisación, las prisas..., se corría el riesgo de hipotecar lo que en principio debía acometerse como algo racional y ordenado. Finalmente, hay que insistir en nuestro agradecimiento a muchas personas que no haya sido así y que, afortunadamente, puede contarse esta experiencia como modélica. 
 
 

    Al hacerme cargo del Vicerrectorado de Asuntos Económicos, en octubre de 1990, pese a la sensación de que se había hecho mucho (edificios de las Facultades tradicionales y Aulario I -dos primeras fases-), el ritmo de crecimiento y las previsiones evaluadas nos ponían rápidamente al borde del colapso, tal como la expansión experimentada ha confirmado. Los problemas a los que nos enfrentamos eran los siguientes:

    -Una demanda potencial próxima al doble de los alumnos que en ese año teníamos matriculados y una previsión decrecimiento de 3000/5000 alumnos/año. 

    -Carencia de terrenos en las inmediaciones del campus para acoger una demanda potencial de estas características.

    -Déficit inminentes en aulas, bibliotecas y servicios diversos (comedores, atención al alumnado, aparcamientos...). Problemas en las Escuelas de Magisterio y Empresariales, cuyas condiciones de capacidad y estructura hacían imposible su normal continuidad en su tradicional ubicación en el casco urbano alicantino.

    -Saneamientos e infraestructuras básicas por abordar.

    -Reticencias de la Administración autonómica a asumir nuevas inversiones.

    -Carencia de una planificación realista. Sólo se había previsto como reserva universitaria el 50 por 100 de los terrenos limítrofes hasta la autovía, despreciando casi una tercera parte de los terrenos potencialmente posibles. Incluyendo estos, la superficie global del campus no llegaba al millón de metros cuadrados. Una planificación realista hubiera considerado no menos de tres millones de metros cuadrados para las necesidades globales de espacio universitario en la provincia.

    -Compromisos de proyectos de arquitectura no ajustados a las necesidades de la Universidad.
 
 

    Se tuvieron que tomar, entre otras muchas, las iniciativas que se han descrito anteriormente pero, con todo, lo peorera la sensación de falta de criterios de racionalización y control en la gestión que se estaba llevando a cabo. Sobre el control, unos pocos ejemplos bastarían para demostrar lo que he afirmado. 
 
 

    En el tema de obras la situación era mucho más delicada dada la existencia de "rumores" que corrían por el todo campus. La solución que se adoptó por el equipo de gobierno fue extremar la seriedad y el rigor en la contratación y control de las obras. Es sobradamente conocido que los reformados, liquidaciones y revisiones de precios pueden llegar a ser un mecanismo perverso y perturbador de la transparencia que debería presidir en las contrataciones públicas. Su inclusión en la Ley de Contratos del Estado quizás tuviera por objeto garantizar una flexibilidad que permita superar los contratiempos y problemas que originan las indefiniciones, errores o defectos de los Proyectos. Pero lo que debería ser excepcional se convierte en regla y como tal vulnera la concurrencia y el control efectivo. 
 
 

    Pongamos un ejemplo. Dos empresas constructoras concurren a una Licitación para hacer una obra de 1.000 millones, ambas presentan propuestas muy similares, únicamente en el precio han hecho bajas diferentes. La empresa "A" ofrece hacerla por los mil millones y la otra "B" por cien menos. Lo lógico es que la Comisión de Adjudicación aconseje proponer a la empresa B. Una vez ya adjudicada por 900 millones a esta última empresa, sus técnicos estudiarán a fondo un proyecto que hubieran tenido la obligación de analizarlo antes de presentar su oferta a la licitación, y será entonces cuando empiecen reclamaciones derivadas de los "mil problemas" que el proyecto "más perfecto" presentaría.
 
 

    Para resolver estos problemas sin complicaciones (parar la obra, por ejemplo) los técnicos de las empresas "convencen" a los autores del proyecto (que suelen coincidir con la dirección facultativa de dicha obra), estos, a su vez, convencen al responsable de la Administración para que acepte los reformados, revisiones de precios y liquidaciones -sin contar con obras complementarias asignadas directamente-, lo que da un margen de incremento sobre el precio de adjudicación de un 30 por 100. En definitiva, la obra acabaría costando 1.170 millones, 170 millones más de lo que había ofertado la otra empresa "A". A través de los reformados se vulnera claramente la concurrencia, dado que siempre existirá la duda de si la empresa "A", que presentó la oferta menos ventajosa, hubiera concluido la obra ahorrando al sector público esos 170 millones.
 
 

    Algo que recogido en la Ley de Contratos del Estado debería ser excepcional puede convertirse, incluso, en fácil moneda de trueque, en beneficios "extras" para la empresas a cambio -en el caso de posiciones de honradez- de ejecuciones sin "problemas" del proyecto en cuestión. La clave del asunto es que las empresas deberían con anterioridad a la presentación de su oferta, identificar las indefiniciones y problemas que pudiera presentar la ejecución del proyecto y justificar de esta forma una baja de menor cuantía. Para mayor impunidad, las Auditorías convencionales únicamente revisan si la documentación cumple requisitos formales (firmas, plazos, aspectos legales...), harían falta auditorías de obra con profundidad que pusieran de relieve la coherencia de los reformados, revisiones de precios y liquidaciones, más allá de recepciones de obra en las que simbólicamente se "ojea" lo que buenamente se puede.
 
 

    Todo lo anterior ha sido necesario reseñarlo porque es lo que un profano como yo a duras penas tuvo que ir aprendiendo rápidamente para hacerse con una situación bastante difícil y que, sobre todo, era una de las pocas bazas que tenía a su alcance para recuperar el control y una credibilidad que dejaba mucho que desear ante unos rumores extendidos por todo el campus universitario y que llegaron a publicarse en la prensa local. Me pareció que la forma más sencilla, más clara y más contundente era impedir los reformados, las revisiones y las liquidaciones de precios, aparte de otras iniciativas. En pocas palabras: demostrar claramente que estábamos dispuestos a llegar más lejos de lo que resultaba usual y predominante en las Administraciones Públicas españolas.
 
 

    Durante siete años la Universidad de Alicante ha invertido en infraestructuras en torno a los quince mil millones de pesetas, con un ahorro de cuatro mil millones de pesetas, al no haber aceptado reformados, liquidaciones y revisiones de precios. Los planos que se adjuntan dejan buena muestra del esfuerzo realizado. 
 
 

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    Durante este tiempo hemos incrementado las exigencias de nuestra Comisión de Obras y reforzado nuestros Pliegos de Condiciones, a la vez que se ha pedido a las empresas que justifiquen sus bajas. Una vez designada por la Comisión y como acto previo a la adjudicación de la obra se les solicita a las empresas que firmen su conformidad respecto de que el montante de la adjudicación corresponde a lo que es conocido como "precio cerrado"o "llave en mano". La receta es muy sencilla: transparencia, seriedad y rigor. En definitiva, dejar fuera "las negociaciones", las comidas "de trabajo" en mesas donde las Administraciones Públicas siempre están en desventaja. Esta decisión no se llevó con el ánimo de ganar ninguna medalla, es más, ha sido una desigual batalla entre un ilustrado Goliat y un ingenuo e idealista David. Al contrario de lo que he hecho con las Guías de Diseño, me cuesta trabajo recomendar a alguien esta política. Puede llegar a tener un coste personal muy alto. En este país probablemente haya temas "tabú", y tener "enfrente" a algunas empresas constructoras y no contar con el apoyo de la Administración son demasiados enemigos para tan modesto David; aunque bien es cierto que hasta ahora, la suerte y la seriedad de algunas empresas constructoras - y la obligación de emularlas de otras-, nos han permitido salir del atolladero.
 
 

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Aulario II




    No obstante, creo que la Universidad ha recuperado con creces su credibilidad y, al igual que con la plantilla de profesorado o PAS, la máxima transparencia y rigor. Lo que voy a decir quizás no tenga nada que ver con lo anterior: la Universidad debe ser un recinto donde valores como la utopía, la honradez, la transparencia, la ejemplaridad... han de prevalecer. Sería muy envilecedor introducir prácticas de dudosa moralidad en la gestión universitaria y a escasos metros "formar" a nuestros alumnos en "ideales", en metas para lograr una sociedad "más justa"...
 
 

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Lo que queda para el futuro
 
 

    No ha sido posible llevar a la práctica otras iniciativas igualmente interesantes y que redundarían en beneficio delcampus universitario y de los potenciales efectos positivos sobre su entorno. Entre estos proyectos hay que referirse a la Villa Universitaria y el Parque Científico-Empresarial. Con la Villa Universitaria, la Universidad de Alicante podría resolver varios problemas actuales y afrontar algunas de las necesidades a medio plazo. Por una parte, el déficit de plazas de residencia universitaria ya es notable, por otra, la mejora de la movilidad (programas Sócrates, Erasmus, Intercampus...), la potenciación del tercer ciclo (demanda latinoamericana del posgrado en general), el atractivo de Alicante para la oferta de programas de enseñanza del español, exigen de la dotación de una infraestructura de este tipo. En algunas universidades españolas esta oferta va cosechando resultados muy satisfactorios y en otras ha sido incluso la iniciativa privada la que ha llevado a cabo las inversiones, ejecución y explotación del proyecto para un número limitado de años, sin coste para el erario público. Internacionalmente, la viabilidad y necesidad de este tipo de infraestructuras está fuera de toda duda. Baste recordar que los estudiantes universitarios que residen en un campus está demostrado que incrementan significativamente su rendimiento académico para apostar en esta dirección. Su localización en las inmediaciones de San Vicente del Raspeig permitiría, además, el desarrollo de sus funciones terciarias y una incidencia positiva en general en una gran parte de los servicios del municipio.
 
 

    Merece la pena recordar que residir en un campus norteamericano incrementa, según investigaciones realizadas, un 15% el rendimiento académico de los estudiantes. Quizás, las universidades "presenciales" frente a las "virtuales" tengan en este punto una ventaja decisiva. El esfuerzo realizado en nuestro Campus bien merece la pena el desarrollo de una vía de probada eficacia en nuestro país y en otras partes del mundo. 
 
 

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    Mención especial merece el proyecto del Parque Científico-Empresarial. Las consideraciones que se realizaban en capítulos anteriores tendrían con este proyecto una plasmación en la práctica. Hablar del mismo es, pues, hablar del futuro de la Universidad y de las posibilidades de aprovechamiento por parte del tejido productivo de su potencial endógeno. La Universidad de Alicante es miembro de la Association of University Related Research Parks (AURRP), creada en 1984 con el objetivo de proporcionar una red internacional de expertos en parques de investigación, así como servicios para fortalecer los desarrollos tecnológicos y el progreso de estos centros. Forman parte de esta organización casi 500 parques de todo el mundo que ocupan una superficie de 100.000 acres y 2 billones de metros cuadrados de espacio construidos, dando empleos muy cualificados a más de 500.000 personas. Un resultado espectacular, si se piensa que en 1983 no existían ni las tres cuartas partes de los que se conocen hoy. 
 
 

    En Diciembre de 1996 se solicitó, formalmente, al Ayuntamiento de Alicante la recalificación del suelo para un uso mixto Universitario-Empresarial de la superficie limítrofe al campus comprendida entre la cementera y la autovía hacia el interior tangencial al campus. En la actualidad se trabaja en un proyecto de diseño -una guías de diseño del Parque-, próximo a su conclusión, en cumplimiento de un acuerdo de Junta de Gobierno para poner en marcha esta iniciativa (se puede ver un esbozo muy inicial del proyecto que se diseña actualmente en el plano adjunto). Sería lamentable que, una vez conocida, fuera torpemente dificultada, siguiendo los pasos de otras muchas iniciativas de interés público surgidas de nuestra Universidad. 
 
 

    La economía alicantina fue muy dinámica durante el decenio de 1960 en los que conoció un espectacular crecimiento basado en sectores productivos intensivos en mano de obra y con tecnologías muy maduras como el calzado, textil-alfombras, turismo masivo... La extensión de las prácticas de economía sumergida y la generación de un elevado paro estructural fue la respuesta a la crisis de los setenta y principios de los ochenta. Ya en los noventa el panorama económico alicantino muestra la necesidad de incrementar su diversificación y proseguir en la tendencia de la modernización y reconversión de los sectores tradicionales por las vías de la innovación permanente de productos, procesos, mercados, formación, etc. 
 
 

    Como ya he intentado resaltar en las páginas de este libro, la relación entre Ciencia e Industria es una clave de futuro cada vez más aceptada y, especialmente, la capacidad endógena de los centros universitarios; la experiencias cada vez más extendidas en otros países así lo ponen de relieve. Sería una irresponsabilidad política no aprovechar todo el potencial de una universidad en fase de consolidación y con "energía endógena" que podría aportar progresivamente resultados en el tiempo. En esta línea hay una clara apuesta de la Universidad de Alicante durante estos últimos años. Cabe situar aquí el Área de Experimentación Industrial, con el Centro de Tecnología Química -como más reciente realidad-, la Planta Cero y los Servicios Técnicos de Ayuda a la Investigación, los Institutos Universitarios, el Centro de Creación de Empresas, por no mencionar numerosos grupos de investigación, departamentos... Sin olvidar a nuestra excelente OTRI que en la actualidad actúa como Centro de Enlace Europeo para la Innovación.
 
 

    Para concluir, la incertidumbre creada en torno al tercer campus/segunda universidad con respecto a las titulaciones de Biológicas, Óptica y Politécnica ha retrasado la toma de decisiones sobre las infraestructuras de estas áreas. Conocida la decisión definitiva del gobierno valenciano sobre la segunda universidad, se hace muy urgente la toma de decisiones para impulsar los correspondientes proyectos. Por ello, durante estos meses deben iniciarse irremediablemente las obras correspondientes.
 
 

    En todo caso, sí hay que resaltar el compromiso que debe adquirir esta Universidad para el desarrollo y potenciación de las áreas relacionadas con la Biotecnología y las Titulaciones Técnicas en general -grandes ausentes estas últimas en el proyecto de la segunda universidad-. En la primera vertiente, infraestructuras aparte, se debe apostar por una vía de gran futuro. En la segunda, en coordinación y sin perjudicar a la Escuela Politécnica Superior de Alcoy.
 
 

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Metodología - La filosofía de diseño - Las "Guías de Diseño" - Breve apunte de una historia reciente - Lo que queda para el futuro
 
 

Presentación

Campus 1.1 Rectorado y Servicios Generales
Campus 1.2 Biblioteca General
Campus 1.3 Museo Universitario
Campus 1.4 Centro de Tecnología Química (CTQ)
Campus 1.5 Edificio Germán Bernacer
Campus 1.6 Edificio de Institutos Universitarios
Campus 1.7 Edificio Departamental de Ciencias Sociales
Campus 1.8 Club Social II y Centro de Servicios Universitarios