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DISCURSO DEL RECTOR EN EL ACTO DE APERTURA DEL CURSO 2006-2007

 

Magníficos y Excelentísimos Señores Rectores; 
Ilustrísimo Señor Director General; 
Excelentísimo Señor Presidente del Consejo Social;
Dignísimas autoridades;
Miembros de la Comunidad Universitaria;
Señoras y Señores:
 

Las universidades concedemos una gran importancia a los actos de apertura de curso académico, porque en ellos, además de presentar un balance de las actividades realizadas durante el último año, podemos hacer públicos los objetivos más importantes que se desean cubrir, no sólo durante el nuevo curso que se inaugura sino también aquéllos cuya realización sólo es posible a medio y largo plazo.

Quiero agradecerles a todos Vds. su presencia en este acto: a los miembros de la Comunidad Universitaria que estáis en este Paraninfo, pero especialmente querría agradecer la presencia de las autoridades y de los representantes de las diferentes instituciones que habéis querido compartir con nosotros el inicio de este nuevo curso. Vuestra presencia es para nosotros muy estimulante, porque estáis revelando la importancia social que le concedéis a la institución universitaria.

Deseo, ahora, en nombre de todos los presentes, felicitar al profesor Escudero por la lección magistral que nos ha brindado. Decías, Antonio, que habías decidido elegir un tema general para hacerlo atractivo para la mayor parte de los asistentes a este acto. Los que te conocemos y apreciamos tus conocimientos sabemos que habrías conseguido atraer el interés de todos con cualquiera de los temas sobre los que has trabajado a fondo. Pero sin duda, el balance que has realizado sobre la Restauración –sobre medio siglo de la historia de España- ha sido especialmente interesante, y quiero transmitirte la merecida felicitación.

Me dirijo ahora a todos los compañeros que acabáis de subir al estrado para recoger la medalla de plata o la placa que la universidad -vuestra universidad- os ha concedido. A todos los que por razón de edad habéis accedido a la jubilación, quiero agradeceros la dedicación que, durante toda vuestra vida activa, habéis tenido hacia la Universidad. Esta casa ya no va a poder contar con vuestro trabajo, pero sé que desde ahora, de manera desinteresada, vais a ser los mejores defensores de nuestra institución en todos los rincones de nuestra sociedad. 

El rector de la Universidad de Alicante D. Ignacio Jiménez Raneda

 

Igualmente, hemos querido reconocer la dedicación y esfuerzo hacia la universidad a todos aquellos que acabáis de cumplir 25 años al servicio de esta institución. El prestigio de la Universidad de Alicante se ha sustentado de manera decisiva en vuestra dedicación. Os necesitamos y os pido que prosigáis con vuestro esfuerzo para que nuestra universidad siga hacia adelante. 

Pero, si me lo permiten, querría testimoniar especialmente la gratitud que esta universidad debe a los 5 compañeros -los profesores Dña. Mª Pilar Campos Pardillos y D. José Luís López-Loriente Martínez,  el miembro del Personal de Administración y Servicios, D. Alfonso Ramón Capella D’Alton, nuestro Doctor Honoris-Causa, D. Alonso Zamora Vicente y el alumno de la Escuela Politécnica, D. Yasser Abouzaid - que fallecieron el pasado curso académico. No podemos evitar el dolor que sentís los familiares de estos compañeros que estáis aquí presentes, pero quiero que sepáis que nos encontramos a vuestro lado. La Universidad de Alicante siempre recordará la huella dejada por cada uno de ellos.

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Antes de referirme a algunas de las realizaciones más importantes que se han llevado a cabo durante el pasado año y a los objetivos y dificultades que tendremos que afrontar este curso académico y los inmediatos siguientes,  permítanme que en esta primera parte de mi intervención me refiera a un tema de especial importancia, al que la Universidad de Alicante ha dedicado muchos esfuerzos desde hace ya bastantes años. Me refiero a la movilidad internacional de los alumnos.

La movilidad internacional de nuestros alumnos desempeña un papel determinante en la calidad de su formación universitaria y mejora sensiblemente su empleabilidad.  Nuestra universidad ha sido pionera en el fomento de la movilidad internacional, obteniendo resultados muy destacables. No obstante, año a año viene sucediendo que el número de alumnos extranjeros que acogemos es superior al número de los que enviamos al exterior, lo que pone de manifiesto que la oferta de destinos de que dispone nuestra universidad supera el número de solicitudes de desplazamientos de nuestros estudiantes. Dicho en otras palabras, la vocación de movilidad internacional de los alumnos es demasiado reducida.

Considero que hay dos explicaciones fundamentales a este hecho. Una de ellas radica en una grave deficiencia estructural que se produce en la educación de nuestros jóvenes: a pesar del esfuerzo que llevan a cabo los profesores de secundaria, la capacidad de comunicación y de dominio de lenguas extranjeras de los alumnos españoles, al terminar los estudios de enseñanza secundaria, es extraordinariamente deficiente. Con total seguridad, la peor en toda la Unión Europea. Este hecho tiene y va a tener consecuencias muy perjudiciales para el futuro de la economía española y, para las universidades, significa una importante fuente de dificultades. El desconocimiento de idiomas provoca inseguridad en muchos estudiantes, lo que les lleva a limitar sus deseos de movilidad, haciendo que el número potencial de alumnos que quieren participar en estos programas sea muy inferior al deseable. La Universidad de Alicante trata de paliar este problema, entre otras acciones, ofreciendo cursos de idiomas y de cultura referidos al país de destino a todos los estudiantes que van a involucrarse en los programas de movilidad. Con ello, lamentablemente sólo conseguimos reducir la magnitud del problema pero no podemos eliminarlo.

La segunda explicación -pero no menos importante- de la reducida vocación de movilidad internacional de los alumnos españoles radica en el elevado coste económico que ocasiona el desplazamiento y estancia durante bastantes meses en una institución europea. La Universidad de Alicante se ha esforzado notablemente poniendo a disposición de los alumnos involucrados en la movilidad internacional recursos financieros que les ayuden a reducir el coste que les ocasiona. Los reducidísimos importes de las becas ERASMUS son complementados, además de con los fondos que la propia Universidad de Alicante incorpora todos los años en su presupuesto, con ayudas adicionales provenientes de los convenios suscritos con Bancaja y con la Caja de Ahorros del Mediterráneo, con ayudas de la Generalitat Valenciana y, con los apoyos presupuestarios que algunos ayuntamientos de nuestra provincia -Alicante, Denia, Elda, Muro de Alcoy, Onil, Pilar de la Horadada, San Vicente del Raspeig, Sax y Villena- conceden a la movilidad internacional de los alumnos de la Universidad de Alicante que son residentes en dichos municipios. La comprensión que hemos encontrado en todas las instituciones a las que me acabo de referir está siendo muy valiosa, y querría aprovechar esta ocasión para agradecerla públicamente.

Pero, en todo caso, el importe que con todas estas ayudas recibe cada alumno que enviamos a una universidad europea está por debajo del coste de desplazamiento y de estancia en que tiene que incurrir. Ello lleva a que bastantes alumnos que podrían incorporarse a los programas de movilidad no lo hagan, incluso que no lleguen siquiera a planteárselo. Pero lo más grave de este problema es que repercute desigualmente a las familias, ya que afecta exclusivamente a las de rentas bajas, por lo que podemos hablar de la existencia de un problema de discriminación social en el acceso de los estudiantes universitarios a la movilidad internacional.

No sería deseable que la solución de este problema consistiera en incrementar de manera uniforme las ayudas que para la movilidad reciben los alumnos, de forma que éstas llegaran a cubrir todos los costes. Si así se hiciera, saldrían beneficiados aquellos alumnos que no necesitan apoyos adicionales para participar en la movilidad internacional, incrementándose innecesariamente el gasto público, y, además, se estaría realizando una redistribución regresiva de la renta desde el conjunto de los contribuyentes, incluidos aquellos que no han disfrutado de la enseñanza superior, hacia unos beneficiarios que, globalmente, disponen de rentas superiores a la media. La solución de este problema debería consistir únicamente en garantizar la igualdad de oportunidades de todos los alumnos, diseñando un programa público discriminatorio, dirigido exclusivamente a los alumnos procedentes de familias de rentas bajas, que les proporcione las ayudas complementarias suficientes para que, tras ellas, este tipo de alumnos se encuentre ya en condiciones de participar en la movilidad internacional.

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La Universidad de Alicante, durante el último curso académico, ha desplegado una actividad incesante. Por un lado, de acuerdo con el mandato que establece nuestro Estatuto, se han aprobado una gran variedad de reglamentos internos que regulan el funcionamiento de los Departamentos, Institutos Universitarios de Investigación, Facultades y Escuelas. En esta tarea se ha avanzado bastante, quedando pendientes ya pocos desarrollos reglamentarios, aunque alguno de ellos es realmente importante, como la reestructuración de Centros, que habrá que acometerla durante el curso académico que hoy iniciamos. Quiero también resaltar que el curso pasado se llevó a cabo la puesta en marcha de los primeros cursos de las tres titulaciones nuevas que incorporamos a nuestra relación de títulos oficiales: licenciaturas en Criminología, Ciencias de la Actividad Física y del Deporte e Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos.

En el ámbito de la gestión quiero destacar dos realizaciones. Una de ellas ha consistido en la modificación de la normativa que regula las condiciones de trabajo del Personal de Administración y Servicios, que, al tiempo que ha adaptado los horarios de trabajo a las necesidades de la institución, ha facilitado la conciliación de la vida laboral y familiar. 

El segundo logro ha sido la elaboración de un Plan Estratégico de Gestión, que ha contado con la participación del Personal de Administración y Servicios, de los directores de Secretariado y de los representantes de los equipos directivos de los Centros.

La buena recepción que ha tenido el desarrollo del Plan Estratégico de Gestión nos ha llevado a tomar la decisión de elaborar en el curso académico que ahora comienza el Plan Estratégico para el conjunto de la Universidad de Alicante. La planificación estratégica es un instrumento clave para abordar convenientemente los grandes retos a los que nos tenemos que enfrentar en un futuro muy cercano: el desarrollo del Espacio Europeo de Educación Superior al que me referiré más adelante, la incorporación sistemática de los avances de las tecnologías digitales o los efectos que la evolución demográfica pueda tener en la captación de alumnos, entre otros. El Sistema de Planificación Estratégica nos marcará hacia dónde quiere ir la Universidad de Alicante y nos señalará los pasos que hay que dar para alcanzar la máxima calidad en la prestación de todos nuestros servicios y, especialmente, la excelencia en la docencia y en la investigación. El Plan Estratégico ha de ser el resultado del trabajo y la participación de todas y todos, tanto de los miembros de la comunidad universitaria, como de la sociedad alicantina a la que la Universidad de Alicante debe servir. 

Durante el curso pasado se han continuado desarrollando todas las actividades que caracterizan  a nuestra universidad. No me voy a referir a cada una de ellas, porque las más significativas han sido destacadas por nuestra Secretaria General en su informe. No obstante, querría resaltar, por su singularidad, dos de ellas. Hace unos meses, celebramos el décimo aniversario de nuestra web. La Universidad de Alicante, podemos decirlo con satisfacción, ha sido pionera en la incorporación de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación, como herramientas de trabajo cotidiano para todos los miembros de la Comunidad Universitaria, ya sean alumnos, profesores o personal de administración y servicios. Estamos orgullosos por todo ello, por nuestra web, por nuestro Campus Virtual, etc., y por ello quisimos celebrar el décimo aniversario.

Querría resaltar también la celebración de otro décimo aniversario que ha tenido lugar durante el curso que hemos concluido. El año pasado se cumplió una década desde la creación de las Sedes Universitarias. Con tal motivo se organizó una importante exposición en nuestro Museo, para la que contamos con la colaboración entusiasta y desinteresada de todos los ayuntamientos, que en estos momentos querría públicamente agradecer. Considero que esta celebración simboliza el firme compromiso que la Universidad de Alicante tiene con todo su entorno más inmediato, con el conjunto de la provincia de Alicante, que queremos que sienta a nuestra institución como propia, como su universidad. Un paso más en este compromiso lo constituyó el año pasado la creación de una nueva Sede, la sede de Villena, a cuyo ayuntamiento querría agradecer todo su decidido apoyo. 

En el curso académico que ahora comienza se van a cumplir otros aniversarios que también estaremos gustosos en conmemorar. Dentro de poco tiempo celebraremos con una exposición el décimo aniversario del Proyecto Habana, que ha sido el programa de cooperación internacional en el que nuestra universidad más esfuerzos ha desplegado. E igualmente celebraremos el vigésimo aniversario de nuestro Colegio Mayor Universitario, y del Consejo de Alumnos, órgano este último que se ha convertido en el mejor vehículo para la canalización de la participación estudiantil en nuestra universidad.

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La Universidad de Alicante no ha querido nunca estar aislada de la sociedad en la que está inserta. Todo lo contrario, queremos ser útiles y que se nos sienta así. Como he venido señalando, una de las vías por las que la Universidad de Alicante puede ser más fructífera para nuestra sociedad es contribuyendo al desarrollo económico de todo nuestro entorno, facilitando la transferencia de tecnología al tejido empresarial alicantino. Consideramos una obligación de nuestra universidad procurar que los resultados de nuestros grupos de investigación que sean susceptibles de ser aplicados sean incorporados en nuestra sociedad, en Alicante. Nuestra apuesta por el Parque Científico y Tecnológico de Alicante quiere contribuir decisivamente a la consecución de ese objetivo, y sabemos que para ello no estamos solos, porque, en estos momentos, todas las administraciones públicas están comprometidas con ello. 

A lo largo del curso pasado se han dado pasos muy importantes en esa dirección. Por un lado, el Ministerio de Educación y Ciencia adjudicó la convocatoria del Plan Nacional de I+D+i 2004-2007 para proyectos de I+D realizados en Parques Científicos y Tecnológicos, habiendo recibido nuestra universidad durante este curso 12 millones de € en créditos reintegrables correspondientes a la anualidad de 2005, estando pendientes de recibir otros 6 millones correspondientes a la anualidad de 2006, con la finalidad de dotar un Laboratorio de Robótica, que ya ha sido recepcionado, y de construir un Centro de Creación de Nuevas Empresas. 

Por otro lado, el pasado 14 de octubre, inmediatamente antes del acto de apertura del curso académico que acaba de concluir, tuve el honor de firmar con el President de la Generalitat Valenciana un Protocolo para la puesta en marcha de un Plan Plurianual de Infraestructuras Científico-Tecnológicas, que contemplaba el apoyo de la Generalitat Valenciana para el parque Científico de nuestra universidad. Tengo que afirmar que, después de una cierta demora, se empezó a trabajar con la Conselleria de Empresa, Universidad y Ciencia en la ejecución de las acciones contempladas en dicho Protocolo, con resultados satisfactorios. Los fondos correspondientes al Edificio Empresarial han sido puestos ya a disposición de la Universidad y, en estos momentos, se están ultimando los detalles de las demás actuaciones, con lo que en breve plazo habrá quedado ejecutado completamente el mencionado protocolo.

Con relación a la política de Parques Científicos, quiero referirme ahora al programa de la Generalitat Valenciana para el desarrollo de la red de transferencia de tecnología 'Nuevas Oportunidades Empresariales Mediante la Investigación' - NOEMI - y la formación de gestores de la red de Parques Científicos valencianos. En este marco la Universidad de Alicante ha obtenido ayudas para la formación de personal especializado en gestión de la innovación, a fin de promover en el Parque Científico de Alicante el apoyo a los emprendedores universitarios y el análisis de las oportunidades empresariales, tanto en lo que respecta a la creación de una empresa nueva como a su incorporación al desarrollo de una actividad empresarial ya existente. En estos momentos, cuatro personas de la Universidad de Alicante están formándose en diversos parques científicos de Europa.

Los fondos a los que me acabo de referir que hemos obtenido de las dos grandes administraciones, van a permitir poner a disposición de la Universidad de Alicante, y de la sociedad alicantina, la construcción de un Edificio de Creación de Empresas, que impulsará decisivamente el proceso de transferencia de tecnología y facilitará la creación de nuevas empresas de base tecnológica. El proyecto para la construcción de este edificio ha sido encargado a un arquitecto de prestigio -Guillermo Vázquez Consuegra- encontrándose, en estos momentos, en avanzado estado de realización, por lo que confiamos en muy poco tiempo poder entregar el Proyecto Básico del mismo al Ayuntamiento de Alicante y solicitar la correspondiente licencia de construcción.

No obstante hay que recordar que el primer edificio que se está levantando en nuestro Parque Científico es el Edificio de Servicios Técnicos de Investigación, que estará dotado de una instrumentación científica de alto valor y que pondremos al servicio de las empresas, en particular, de aquellas empresas de importante contenido tecnológico. A mediados del pasado mes de julio celebramos el acto de la puesta de la primera piedra, momento en el que se iniciaron las obras. 

En este mismo año natural, y en el espacio reservado para Parque Científico dentro de la ampliación del campus, y previa concesión de Licencia de Obras por el Ayuntamiento de Alicante, se va a materializar la construcción de una Planta Fotovoltaica, fruto de los acuerdos alcanzados entre la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), Unión-Fenosa y la Universidad de Alicante. Las tres instituciones adquirimos el compromiso, el pasado mes de marzo, de impulsar decididamente la investigación aplicada sobre energías renovables, con la vocación de que sus resultados sean transferibles y susceptibles de desarrollo empresarial. Estos acuerdos nos comprometen a dotar anualmente seis becas de investigación sobre energías renovables y, por otro lado, a la realización de un proyecto singular: la construcción de una Planta Fotovoltaica formada por paneles que, conectados entre sí, permitirán aprovechar la energía del Sol, y cuya potencia instalada coincidirá con el óptimo económico de explotación de este tipo de plantas. 

No quiero ocultarles la satisfacción de nuestra universidad por este acuerdo, ya que tiene un especial significado para nosotros, porque se trata de la primera actuación en la que la iniciativa privada se va a integrar en nuestro Parque Científico. 

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Querría referirme ahora a un conjunto de temas de gran calado -la modificación de la Ley Orgánica de Universidades, el desarrollo del Espacio Europeo de Educación Superior, con su estructura de Grados, Postgrados y Doctorado, las inversiones en infraestructuras docentes de nuestra universidad y la mejora de los accesos. 

A principios de este mes las universidades nos encontrábamos bastante preocupadas por el desarrollo –o mejor dicho, el no desarrollo- de alguno de estos temas que nos son comunes. Al día de hoy, la incertidumbre que planeaba sobre ellos se ha visto reducida, una vez que hemos podido firmar con el Conseller de Empresa, Universidad y Ciencia unos convenios que deben permitir la ejecución de proyectos de inversión que estaban hibernados, y que por el Ministerio de Educación y Ciencia se ha hecho entrega de un documento en el que se desvelan las características básicas de la estructura de títulos universitarios que el Ministerio quiere llevar a cabo.

Me referiré en primer lugar al Proyecto de Ley por el que se modificará la Ley Orgánica de Universidades. Como todos conocemos, la vigente Ley tuvo un nacimiento muy controvertido, al haberse tramitado sin buscar ni contar con el respaldo de las universidades. La LOU recortó conscientemente los estrechos márgenes de autonomía que teníamos las universidades, reglamentando casi todos los ámbitos de decisión. No corresponde realizar, aquí y ahora, un balance de la misma, aunque debo señalar que algunos aspectos nucleares de la Ley han sido especialmente disfuncionales. En particular, como era completamente previsible, el sistema de habilitaciones que la Ley establecía para el acceso a los cuerpos docentes universitarios se ha convertido en un obstáculo que, en la práctica, ha impedido incorporar a las plantillas de las universidades el profesorado formado que necesitábamos.

El día 1 de este mes el Gobierno aprobó el Proyecto de Ley por el que se modifica parcialmente la LOU, encontrándose en estos momentos en tramitación parlamentaria. Aunque, el Gobierno, en lugar de elaborar una nueva ley, ha optado por realizar sólo una reforma parcial de la misma, el texto presentado incorpora, no obstante, cambios profundos que, además de sustituir el mecanismo de las habilitaciones por el de acreditación, afectan también, sorprendentemente, a algunos ámbitos importantes del sistema de gobierno de las universidades, y que cambia radicalmente todo el proceso conducente a la elaboración de los títulos universitarios. Sería imprescindible que se cumpliera el calendario que el Ministerio ha hecho público, de manera que en la próxima primavera pudiéramos disponer de un nuevo marco legal y que su desarrollo reglamentario se encuentre concluido al terminar el curso que ahora iniciamos. De no ser así, el desánimo se apoderaría, con total seguridad, de las universidades.

El Proyecto de Ley presentado modifica el artículo 34 de la LOU relativo a los “Títulos Universitarios”, alterando sustancialmente la manera en que hasta el momento creíamos que tendríamos que seguir las universidades españolas en el proceso de armonización europea. El proyecto de Ley libera al Gobierno de la responsabilidad que tanto la LRU como la  LOU le asignaban en la configuración de los títulos universitarios de carácter oficial. El Gobierno, hasta ahora, determinaba la relación de títulos universitarios que incluía en un catálogo, y, además, establecía su estructura básica, al dictar las directrices propias de cada uno de ellos. 

Este pasado martes, el Ministerio de Educación y Ciencia ha hecho público un documento que recoge los aspectos fundamentales que contendrá el desarrollo reglamentario de los títulos universitarios. Los medios de comunicación se han hecho eco de los aspectos más formales que tendrá la futura estructura de títulos, en sus tres niveles de Grado, Master y Doctorado, habiéndose destacado especialmente la duración uniforme de 4 años que tendrán los Grados, así como la existencia de un primer año de formación común para todos los títulos que pertenezcan a una misma rama del conocimiento. 

Sin negar la trascendencia de todo lo anterior, en mi opinión, el verdadero alcance de la reforma se encuentra en la renuncia del Gobierno a establecer tanto la relación de títulos oficiales como la determinación de la estructura básica de cada uno de ellos, excepto para aquellos títulos que habilitan para el ejercicio de profesiones reguladas. Todo ello, dejará de ser competencia del Gobierno para pasar a ser asumido directamente por las universidades. Si la reforma sigue los pasos descritos en el documento elaborado por el Ministerio, las universidades, por primera vez, tendremos capacidad para confeccionar nuestros títulos con unos grados de libertad considerables. A partir de ese momento las universidades tendremos, de verdad, auténtica autonomía universitaria, adquiriendo una responsabilidad social considerable. 

Las consecuencias, a medio y largo plazo, de estos cambios serán profundas, porque, como cada universidad diseñará con total libertad sus propios títulos oficiales, sucederá que nos empezaremos a diferenciar y empezaremos a competir entre todas. En este nuevo contexto la apuesta por la calidad y nuestra capacidad para satisfacer la demanda de formación superior de los jóvenes se harán mucho más importantes. En definitiva, si la reforma que finalmente se acomete responde a la filosofía contenida en el documento que fue presentado este martes, las universidades tendremos que enfrentarnos a un reto de una magnitud que hasta ahora nunca habíamos conocido. No va a ser  desde luego, sencillo, pero va a merecer la pena. Tendremos que poner en el proceso grandes dosis de sensatez y de generosidad, pero estoy convencido de que estaremos a la altura de lo que la sociedad espera de nosotros.

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Hace algún tiempo, la Generalitat Valenciana manifestó su intención de promover la creación de una nueva universidad que pudiera contribuir a cubrir los huecos de formación superior que, eventualmente, pudieran existir. Se nos pidió a las universidades públicas nuestra colaboración en el proceso de creación de la nueva universidad que, en todo caso, debería tener una orientación internacional y centrarse en la formación on line. Las universidades valencianas aceptamos gustosamente el ofrecimiento que se nos hizo, dentro de nuestro espíritu de colaboración leal con todas las instituciones, más todavía cuando se trata de la Generalitat Valenciana.

Las universidades valencianas tenemos experiencia en la programación de enseñanzas on line, y llevamos ya un cierto tiempo colaborando conjuntamente con la Generalitat en proyectos de formación a distancia, a través, por ejemplo, del proyecto TELDE que va dirigido fundamentalmente a la cooperación con Latinoamérica. Por otro lado, esta universidad, la Universidad de Alicante, tiene una importante experiencia en la formación superior no presencial, en la que hemos alcanzado un importante reconocimiento. Debo mencionar que en 2001, nuestra universidad y las universidades Autònoma de Barcelona y Carlos III de Madrid, junto con el grupo Santillana, creamos el Instituto Universitario de Postgrado, que, en estos momentos, está impartiendo 9 Másters de alta calidad a través de la Red, habiendo captado alumnos de más de 40 países, básicamente de Latinoamérica. La experiencia que hemos alcanzado es importante, encontrándonos, por consiguiente, en disposición de poder ayudar a impulsar proyectos de esas características.

Sin embargo, el ofrecimiento que inicialmente se hizo a las universidades públicas valencianas para colaborar en la creación de la nueva universidad no se ha visto, hasta el momento, corroborado por los hechos. Así, el pasado 24 de julio, tras la convocatoria realizada por la Conselleria de Empresa, Universidad y Ciencia, se reunió el Consejo Valenciano de Universidades, en el que, sin haberse remitido ninguna documentación previa, se puso en conocimiento del Pleno la intención de reconocer la Universidad Internacional Valenciana. Las universidades presentes en dicho Consejo, tanto públicas como privadas, manifestamos nuestra sorpresa porque se planteara la creación de esta nueva universidad al margen de las universidades existentes e hicimos constar que no podíamos apoyar dicha iniciativa tal como había sido presentada. Pedimos que se reinicie el proceso de creación de esta universidad, para que podamos participar en el mismo. 

Como he comentado anteriormente, tenemos bastante experiencia adquirida en formación a distancia, que podemos y debemos aportar. Estamos convencidos de que con nuestra colaboración en este proyecto el Sistema Universitario Valenciano saldrá beneficiado.

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El 14 de octubre del año pasado, en este mismo acto, manifesté la gran preocupación que, hasta entonces, las Universidades Públicas Valencianas teníamos sobre la financiación ordinaria de la universidad y sobre sus inversiones. Pero ese mismo día se firmaron tres acuerdos con el President de la Generalitat: un Acuerdo sobre Financiación de las Universidades Públicas Valencianas para el período 2006-2007, y dos Protocolos, uno de ellos para la Puesta en marcha de un Plan Plurianual de Infraestructuras Docentes, y el segundo para la Puesta en marcha de un Plan Plurianual de Infraestructuras Científico-Tecnológicas. 

El acuerdo sobre financiación -que básicamente era la prórroga del que se había suscrito anteriormente en diciembre de 2004- se ha venido aplicando a lo largo de este año y nos va a permitir programar nuestras actuaciones ordinarias durante 2007. Y, como ya he señalado anteriormente, el Protocolo para la puesta en marcha del Parque Científico de Alicante se ha venido desarrollando satisfactoriamente a lo largo de estos 12 meses, quedando pendiente la materialización de alguna acción sobre la que se está trabajando conjuntamente y que confío pueda cerrarse en breve plazo.

Sin embargo, durante 11 meses no se había dado ningún paso que permitiera el desarrollo del Protocolo para la puesta en marcha del Plan Plurianual de Infraestructuras Docentes, hasta que, hace 8 días -el pasado día 21 de este mismo mes-, los rectores de las Universidades Públicas Valencianas pudimos firmar con el Conseller de Empresa, Universidad y Ciencia los convenios que desarrollan dicho protocolo. Esta importante demora ha comportado que las Universidades Públicas Valencianas llevemos ya tres años sin que hayamos podido llevar a cabo las imprescindibles inversiones que la actividad universitaria requiere. 

Los convenios que pude firmar el pasado día 21 deben de permitir que se puedan empezar a ejecutar los proyectos que estaban a la espera de disponer de un Plan de Inversiones. Debido a los inevitables efectos del tiempo, un grupo de proyectos incluye un conjunto de obras de rehabilitación, entre las que destaca por su importancia la del Pabellón Deportivo Cubierto. 

Pero, como es conocido, el proyecto de mayor envergadura es el correspondiente a la Facultad de Educación, que debe de levantarse en los terrenos dotacionales cedidos generosamente por el Ayuntamiento de Sant Vicent del Raspeig y para el que ya hemos solicitado la correspondiente licencia. Este edificio y su equipamiento, de acuerdo con lo establecido en el convenio propuesto por la Conselleria no será posible incluirlo en los Presupuestos de la Generalitat Valenciana, sino que tendrá que contratarse mediante el sistema de concesión de obra pública. Las Universidades Públicas Valencianas somos conscientes de las limitaciones presupuestarias existentes y mostramos nuestra leal colaboración para aceptar los procedimientos de financiación que se nos ofrecen. Por ello mismo, resultaría difícil de entender que la futura Universidad Internacional Valenciana llegara a contar con subvenciones directas de capital incluidas en los Presupuestos de la Generalitat Valenciana, tal como figura en su memoria de creación.

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Quiero referirme brevemente, ahora, a un conjunto de actuaciones que la Conselleria de Infraestructuras y Transportes tiene programado realizar y que afectarán muy positivamente a nuestra universidad, ya que mejorarán notablemente los accesos a nuestro actual campus y a su ampliación. Debo decir que durante la planificación y el desarrollo de cada una de ellas, y en todo aquello que afectaba a la universidad, ha tenido lugar una estrecha colaboración institucional con la Conselleria, que quiero agradecer.

El ente gestor de la red de transporte y puertos de la Generalitat ha adjudicado la construcción de la línea 2 del Tranvía de Alicante que tendrá una parada en nuestra universidad. Esta actuación es muy beneficiosa para todos porque mejorará sensiblemente nuestras comunicaciones con Alicante y con Sant Vicent y contribuirá a configurar una red pública de movilidad sostenible por la que esta universidad quiere apostar. Este proyecto, no obstante, afecta a una serie de instalaciones de la universidad, incluida una parte de un edificio que en estos momentos alberga nuestra unidad audiovisual, por lo que es preciso firmar un convenio con la Conselleria que compense  de manera completa a la universidad por las afecciones a que da lugar.

Otra actuación importante que se está realizando es la construcción por la Conselleria de un Apeadero en la línea ferroviaria en la zona de ampliación de nuestro campus. Está previsto que estas obras, así como el acondicionamiento del enlace entre el apeadero y el “camino del calamar” -este último a cargo de la universidad- terminen en poco tiempo, lo que permitirá que todos los miembros de la Comunidad Universitaria podamos disponer de un medio de transporte sostenible para realizar nuestros desplazamientos diarios.

Por último, me voy a referir a los dos pasos de comunicación por debajo de la autovía de Castalla que permitirán conectar el actual campus con la zona de ampliación del mismo. El proyecto de los dos pasos ha sido encargado por nuestra universidad y remitido para su ejecución a la Conselleria de Infraestructuras y Transportes. Dicho proyecto acaba de ser supervisado por la Dirección General de Transportes de la Conselleria, estando, en estos momentos, pendiente únicamente de su consignación presupuestaria previa a su ejecución. La construcción de estos dos pasos es muy importante para la universidad, porque hará posible una comunicación directa -tanto peatonal, como de bicicletas y automóviles- manteniendo la unidad entre nuestro actual campus y su ampliación, en la que, como he ido comentando a la largo de mi intervención, se están empezando a levantar ya los edificios que van a configurar el Parque Científico de Alicante.

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Para terminar mi intervención quiero reafirmar el compromiso de todos los miembros de la Universidad de Alicante de poner nuestro máximo esfuerzo para conseguir que nuestra institución alcance los máximos niveles de calidad. Tenemos una universidad competitiva y prestigiosa, pero debemos seguir trabajando para mejorarla continuamente. Queremos que el empeño y el cariño que toda la sociedad alicantina puso en el momento de creación de nuestra universidad, de su universidad, perdure. Puedo decirles que vamos a hacer todos los esfuerzos para retener su afecto.

Muchas gracias.