Lunes, 19 de octubre de 1998 EL MUNDO periodico


Los chilenos salen a la calle a favor y en contra de Pinochet

Unos aplauden a ingleses y españoles y otros les culpan de la detención

MARIA ANTONIA CARRASCO

Especial para EL MUNDO

VALPARAISO.- «¡Ingleses, piratas, devuélvannos al tata (abuelo)!», gritaban cientos de pinochetistas concentrados a las puertas de las casas de los embajadores de Inglaterra y España para protestar por el arresto preventivo de su general Pinochet.

Los manifestantes tiraron piedras, huevos y limones contra los domicilios de los representantes diplomáticos español y británico y quemaron banderas de ambas naciones europeas para repudiar sus actuaciones.

En contraste con su dureza habitual en la represión de manifestaciones de estudiantes o de grupos de izquierda, los carabineros se mantuvieron muy respetusos con el grupo congregado frente a las casas de los diplomáticos europeos, actitud justificada por uno de los manifestantes «porque nosotros somos mucho más civilizados».

Al acto de protesta, que fue convocado por el general en retiro y presidente de la Fundación Augusto Pinochet, Luis Cortés Villa, y el hijo mayor del ex dictador retenido en la capital británica, acudieron principalmente ancianos, mujeres y jóvenes.

Durante más de tres horas los manifestantes profirieron amenazas e insultos contra España e Inglaterra y exigieron la inmediata puesta en libertad del general Augusto Pinochet Ugarte, actual senador vitalicio.

«Pinochet debería estar en un altar porque él salvó al país del comunismo», vociferaba una enojada señora frente a la casa del embajador británico.

No muy lejos de ella una joven de aspecto más moderado hablaba sobre el derecho internacional aduciendo que es «un ataque a nuestra dignidad como país porque al retener a un senador y ex presidente de la República están vulnerando la inmunidad diplomática. Además ninguna nación tiene que venir a juzgar cosas ocurridas en Chile. Yo no veo bien que la gente queme banderas, pero este problema tiene que solucionarse pronto».

Por otro lado, el diputado del Partido Social por la Democracia (PPD), Guido Girardi, acudió junto con un grupo de artistas a la embajada inglesa con la intención de mostrar su agradecimiento a las autoridades de la isla por su actuación judicial.

Solidaridad con Garzón

También numerosas personas se congregaron frente a la embajada española para solidarizarse con los jueces Garzón y García Castellón.

Tras los incidentes de la noche del sábado, los carabineros aumentaron sus efectivos y el control policial en la zona de las embajadas.

Por su parte, los militantes del Partido Comunista hicieron una marcha por la Alameda de Santiago, una de las principales arterias de las ciudad, para celebrar el arresto del ex dictador.

En esta ocasión, la secretaria general de los comunistas, Gladys Marín, hizo hincapié en lo importante de que «por fin, el dictador Pinochet sea citado a declarar en calidad de reo. Es un acontecimiento histórico».

El vicepresidente chileno, Raúl Troncoso y el comandante en jefe del Ejército, Ricardo Izurieta, por su parte, mantuvieron una reunión que se prolongó hasta la madrugada del domingo.

En el transcurso de la entrevista telefonearon a Londres para interesarse por el estado de Augusto Pinochet. Hasta el momento, el máximo jefe del Ejército chileno, que suspendió sus vacaciones y regresó a Santiago, ha declinado realizar cualquier declaración más allá de los comunicados de apoyo del Ejército del sábado que ayer fueron suscritos y ensalzados por todos los cuerpos de las Fuerzas Armadas de Chile.

El país andino es un auténtico hervidero de reacciones. El democratacristiano Edgardo Riveros, presidente de la comisión de Relaciones Exteriores del Senado, comentó que era verdaderamente paradójico que mientras el dictador Pinochet fue gobernante se distinguiera por hacer caso omiso de la normas internacionales y sin embargo hoy se vea en la tesitura de ampararse en ellas.

El ministro de Asuntos Exteriores, José Miguel Insulza, descartó absolutamente la posibilidad de solicitar la expulsión de Pinochet de Gran Bretaña para evitar que se vea obligado a declarar «porque él no ha hecho nada».

Además el jefe de la diplomacia chilena hizo hincapié en que la defensa jurídica del senador vitalicio debe correr a cargo de la familia pues el Estado chileno defiende la tesis de que se ha violado el derecho internacional. «Si contratásemos abogados sería reconocer que no se ha vulnerado la inmunidad parlamentaria», aclaró el ministro.

En iguales términos se expresó el presidente del Senado, Andrés Zaldívar, quien reiteró una y otra vez que debían respetarse los tratados internacionales «y lo digo yo, que tengo una contradicción pues he tenido una postura de discrepancia con lo que fue e hizo el general Pinochet».

El senador Zaldívar aclaró su postura: «Siempre he dicho que era demócrata y que lo sería hasta que me doliese. Ahora duele, pero tengo que exigir que se aplique el derecho a mi adversario».


Incidentes ante la embajada británica

Santiago de Chile ha sido escenario de violentos disturbios debido a la manifestación de miles de partidarios del general Augusto Pinochet ante la embajada británica para protestar por la detención del dictador chileno en Londres. La policía militarizada de Carabineros lanzó gases lacrimógenos y agua a presión para contener a grupos de manifestantes que traspasaban las zonas acordonadas y que intentaban ocupar el edificio de la representación diplomática.


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